Da el primer paso: toma consciencia de tu dinero

“In physical science the first essential step in the direction of learning any subject is to find principles of numerical reckoning and practicable methods for measuring some quality connected with it. I often say that when you can measure what you are speaking about, and express it in numbers, you know something about it; but when you cannot measure it, when you cannot express it in numbers, your knowledge is of a meagre and unsatisfactory kind; it may be the beginning of knowledge, but you have scarcely in your thoughts advanced to the state of Science, whatever the matter may be.”

William Thomson, Lord Kelvin

Mi primera recomendación es que lleves un seguimiento de dónde sale tu dinero y adónde se va. Para poder mejorar algo, tienes que medirlo. Seguramente no tengas ninguna dificultad para saber cuales son tus ingresos, pero vale la pena tener una imagen clara de tus flujos de efectivo. Esto te ayudará a visibilizar en que partidas se reparten, cuales son aquellas categorías en los que vale la pena recortar (puesto que te aportan poco o nada), y sobretodo a establecer objetivos y metas de ahorro y poder medir tu evolución y progreso. No hay nada mejor que una clásica y sencilla hoja de cálculo para ello, en la que debes empezar a apuntar desde ya todos tus ingresos y gastos.

Empieza con una hoja sencilla. Yo anoto cada ingreso o gasto como una fila, con las columnas de fecha, categoría, ingreso y gasto.

Personalmente, al llegar a casa apunto los gastos que haya tenido durante el día, y semanalmente reviso las cuentas para reflejar posibles recibos u otros gastos domiciliados. Aunque a decir verdad, precisamente gracias a la imagen de conjunto que me da llevar haciendo esto desde hace ya cerca de año y medio es que ya sé aproximadamente que salidas de dinero habituales voy a tener.

Como véis en este ejemplo también añado unas columnas opcionales de comentario y tipo (en función de la categoría, para poder agrupar después distintos tipos de gasto, aunque sea una clasificación muy personal). Hay a quien le parecerá una locura este nivel de detalle, pero a mi me ayuda a tener una previsión clara de gastos y saber claramente cual es mi porcentaje de ahorro. Es muy importante que el proceso de seguimiento sea sostenible en el tiempo, sin obsesionarnos e integrandolo de manera natural en nuestro dia a dia.

Con el tiempo tendrás datos suficientes como para que sea interesante agrupar los datos a nivel mensual y observar su evolución. Con un poquito de maña con las fórmulas de Google Spreadsheet se puede hacer algo similar a un estado de perdidas y ganancias (que el dios de la contabilidad me perdone). También puede ser interesante hacer una tabla dinámica que te muestre la suma de gastos por categoría y mes.

Un ejemplo de ‘estado de resultados’ personal.

Con toda la visibilidad que te va a dar el tomar consciencia de tus relación con el dinero, podrás empezar a tomar acción para cambiar tu situación, con la seguridad que te da tener datos en la mano. Haz un plan de ahorro, construye un colchón de seguridad y empieza a formarte para saber como construir un patrimonio de cara al futuro.

¿Y tú, llevas un seguimiento de adónde va tu dinero? Comparte con nosotros tu proceso y que herramientas usas en los comentarios.

Objetivos cumplidos en 2018

En plena resaca electoral, me he decidido a empezar este blog. En él pretendo compartir mi camino a la independencia financiera, para haceros partícipes de mis aciertos, errores, dudas y aprendizajes en esta nueva aventura.

Y aunque este debería ser un artículo de presentación, ya fuera del autor o del mismo blog, me voy a tomar la libertad de convertirlo en un artículo de celebración. De celebración de todos estos objetivos completados durante el año pasado, el que fue mi año del “despertar financiero”; del pasar de vivir al día sin pensar en planificar mis ahorros a tener objetivos claros y ambiciosos en el plano financiero, y a construir un proceso para alcanzarlos.

  • Visibilidad sobre mis ingresos y gastos. El marzo del año 2018 empecé a llevar un registro de todos mis movimientos de efectivo. Tras más de un año de seguimiento, ahora soy consciente de cuánto dinero gasto (y en qué). No voy a negar que inicialmente se hace un poco pesado, pero la única manera de tener una visión real de algo (y poder mejorarlo) es medir. ¡Así que todos a la hoja de cálculo!
  • Construir un colchón de seguridad. Para invertir a largo plazo hay que invertir aquello que no se vaya a necesitar en un futuro próximo. Nunca he sido demasiado de ir al límite y siempre he tenido un pequeño remanente en la cuenta del banco. Pero para ganar en tranquilidad en caso de emergencia (un despido, un problema de salud propio o de un familiar, un accidente de coche..), me decidí a separar un colchón de 10000 euros de efectivo para tener a mano. A algunos les parecerá poco y a otros mucho; dependerá de la propia situación personal y el valor que se le dé a la tranquilidad mental respecto al coste de oportunidad de tener ese dinero “parado” en una cuenta remunerada (que ahora mismo no bate a la inflación ni de lejos).
  • Empezar a invertir. Mi primer contacto con la indexación y los fondos value. Una cuenta en BNP Paribas Personal Investors para la cartera indexada, y altas en un par de gestoras value españolas. ¡Mis primeros ahorros en renta variable, mi primer año invertido y las primeras situaciones de volatilidad!

Así ha sido mi primer toma de contacto con el mundo de las finanzas personales, y esto no ha hecho más que empezar. Y tú, ¿cuando empezaste a preocuparte por tu futuro financiero? ¿Cuales fueron tus primeros pasos?